Asesorías y Servicios Ocupacionales Sas
agosto 17, 2020 Infección por COVID-19

Infección por COVID-19

¿Cuáles son las pruebas disponibles para detectar una infección por COVID-19 durante la emergencia sanitaria en el ámbito laboral?

La infección por COVID-19 se ha convertido en un verdadero desafío para la gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo en los ambientes laborales. Esta nueva enfermedad ha revolucionado al mundo entero, afectando los ambientes laborales de cualquier sector económico, lo que ha generado en todas las organizaciones cambios culturales en el ambiente laboral y en los estilos de vida de los trabajadores, todo con el fin de protegerse y proteger a los demás.

Es por esto que el Ministerio de Salud y protección social ha establecidos protocolos de bioseguridad que deben ser diseñados e implementado por todos los sectores económicos, dentro de los cuales se definen medidas para la protección tales como:  

  • Medidas de Bioseguridad
    • Lavado de manos
    • Uso de Tapabocas
    • Distanciamiento físico
    • Limpieza y Desinfección
  • Prevención y manejo de situaciones de riesgo de contagio:
    • Vigilancia de la salud de los trabajadores en el contexto del sistema de gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST
    • Prevención de contagio
    • Pasos a seguir en caso de presentar a una persona con síntomas compatibles con COVID-19.

Sin embargo, contamos con otras herramientas para detectar de forma temprana una posible infección por COVID-19 y poder tomar medidas de intervención de manera más oportuna. Antes de hablar de estas formas tempranas de detección, es importante realizar un pequeño recuento sobre los orígenes de la enfermedad COVID-19 y su llegada a Colombia.

A finales del mes de diciembre del año 2019, en Wuhan (China), se generaron los primeros casos en personas que estuvieron en un mercado de pescado y animales silvestre, los cuales presentaron Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG) causada por un nuevo coronavirus que no se había visto antes en seres humanos y el cual fue denominado SARS CoV 2, que es la versión acortada de “Coronavirus 2 del Síndrome Respiratorio Agudo Grave”.  Este nombre fue asignado por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus, encargado de nombrar a los nuevos virus.  Posteriormente,  la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece el nombre de COVID -19, que es el nombre de la enfermedad causa por el nuevo coronavirus.

Esta enfermedad se puede transmitir de persona a persona, por medio de gotas respiratorias al toser y estornudar, por el contacto directo con superficies inanimadas y aerosoles por microgotas, incluso pudiendo traspasar fronteras geográficas a través de pasajeros infectados. Esta enfermedad puede generar signos y síntomas desde leves hasta severos y son semejantes a los de otras infecciones respiratorias agudas – IRA-.  Dentro de estos síntomas encontramos la fiebre, tos, secreciones nasales y malestar general. Algunas personas pueden presentar dificultad para respirar, desencadenar una neumonía grave e incluso la muerte.

Teniendo en cuenta lo anterior, la OMS recomendó que los países comenzaran a adaptar sus respuestas a esta nueva situación nunca antes vista.  En Colombia se confirmó el primer caso el día 6 de marzo del presente año, por lo que el Ministerio de salud y Proteccion social en su resolución 385 del 2020, declara la emergencia sanitaria por causa de la COVID -19 en todo el territorio nacional y la Organización Internacional del Trabajo, mediante comunicado del 18 de marzo de 2020, insto a los Estados a adoptar medidas urgentes dentro de las que se encuentra proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo.  

Con el fin de orientar a las empresas y los responsables de Seguridad y salud en el trabajo con relación al uso de pruebas diagnósticas moleculares y pruebas de antígeno y serológicas durante la emergencia sanitaria,  y ya que la aplicación de estas están siendo utilizadas para la detección y/o seguimiento de sus colaboradores  con la finalidad de prevención y manejo del contagio en el ambiente laboral, es necesario conocer los momentos de la infección en el que estas pruebas son más útiles para el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad.

Actualmente se cuenta con 3 tipos de pruebas: 

  1. Pruebas basadas en la detección de ácidos nucleicos:

Estas pruebas detectan la presencia directa del virus y han demostrado alta sensibilidad y especificidad (Capacidad de detectar a las personas enfermas o no con el virus). No han mostrado reactividad cruzada con otros coronavirus, ni otros virus respiratorios estacionales y además pueden ser usadas en cualquier contexto. Es importante tener en cuenta que esta prueba mide la carga del virus dentro del cuerpo; por lo tanto, es muy útil en los primeros días del inicio de los síntomas.  La carga viral disminuye luego de la fase aguda de la enfermedad, por esto después del séptimo día (y entre más cercana al día 14º luego de inicio de síntomas) puede encontrarse una menor carga del virus que no permita la detección a través de esta prueba, llevando a la presencia de falsos negativos (prueba con resultado negativo en un paciente infectado por COVID-19).

De forma técnica, la RT-PCR para COVID-19, son pruebas moleculares que se basan en la detección del Ácido Ribonucleico (ARN) del SARSCoV-2 mediante ensayos de RT-PCR, fundamentada en la amplificación del genoma del virus.  Es la prueba recomendada tanto para el seguimiento epidemiológico, diagnóstico y evaluación de intervenciones. En esta prueba se detectan pequeñas secuencias del genoma viral mediante PCR en tiempo real.   

  1. Pruebas de detección de Antígeno

Es un método de diagnóstico alternativo para SARS-CoV-2 (COVID-19) y de acuerdo con la literatura científica es un poco menos sensible que la RT-PCR, pero normalmente es más rápida y fácil de implementar en los laboratorios clínicos (en menos de 30 minutos se obtiene el resultado).  Se fundamenta en la detección de una molécula del virus a través de una reacción química; y como la anterior, depende entonces de la cantidad de virus presente en el cuerpo. Se ha demostrado una alta sensibilidad y una muy buena especificidad en la infección temprana (hasta 11 días después del inicio de síntomas). La muestra que se requiere para estas pruebas es a través de hisopado nasofaríngeo. Este procedimiento sólo podrá ser realizado por personal de salud entrenado y certificado por un laboratorio clínico habilitado.

  1. Pruebas basadas en la detección de anticuerpos.

Esta prueba mide la presencia de anticuerpos contra el virus en nuestro cuerpo. La primera línea de defensa del cuerpo durante las infecciones es la inmunoglobulina M (IgM) y posteriormente la generación de inmunoglobulina (IgG) como respuesta adaptativa, las cuáles son de mayor afinidad y confieren la inmunidad a largo plazo y la memoria inmunológica.  La metodología a utilizar para la detección de anticuerpos debe diferenciar entre IgM e IgG para conocer el estadío de la enfermedad y detectar más casos en fase aguda o convalescientes.  El poder Identificar adecuadamente el comportamiento de la respuesta inmune contra el COVID-19 es determinante en la evolución de la enfermedad y un apoyo para su diagnóstico. Se considera que estas pruebas tienen mejor sensibilidad y especificidad después del día 11 de haber iniciado los síntomas o haber tenido contagio con algún positivo, ya que la respuesta inmune puede tomar unos días en desarrollarse completamente.  A diferencia de las dos pruebas anteriores que miden la carga del virus, esta mide la respuesta de nuestro cuerpo ante el virus, por lo que la realización de esta prueba en una fase temprana de los síntomas puede no detectar de manera adecuada la respuesta inmune y dar como resultado un falso negativo.

Los estudios serológicos pueden ayudar a la investigación de un brote o conglomerado en curso, con la evaluación retrospectiva de la tasa de ataque o en casos donde las pruebas moleculares fueran negativas y existe un fuerte vínculo epidemiológico y alta sospecha clínica y de laboratorio. 

Para la detección de anticuerpos se registra el uso de tres metodologías: Inmunocromatografía (pruebas en casete; Inmunoabsorción ligado a enzimas (ELISA) y quimioluminiscencia (CLIA). De las 3 la más utilizada es la primera.

A continuación, puedes observar las principales diferencias entre las tres pruebas disponibles actualmente para la detección de COVID-19.

Cuadro comparativo Pruebas para la detección de COVID-19
Para concluir, si quieres hacer pruebas de detección a tus trabajadores, debes tener en cuenta cuánto tiempo ha transcurrido desde el inicio de los síntomas o desde el contacto con una persona positiva para COVID-19.  Si deseas conocer más sobre la infección por COVID-19 o sobre cómo actuar frente a un caso positivo o sospechoso para COVID-19, te invitamos a inscribirte en nuestro seminario ¿Cómo evaluar tu protocolo de bioseguridad?.

Tomado de: Lineamientos para el uso de pruebas moleculares RT-PCR, pruebas de antígeno y pruebas serológicas para SARS-CoV-2 (COVID-19) en Colombia.  Disponible aquí.

Etiquetado en:
A %d blogueros les gusta esto: